Era otoño. Las ojas de los árboles estaban por el suelo, hacía frío y estaba nublado. Pero yo estaba agusto, estaba contigo. Recuerdo que tú me dejaste tu chaqueta. Era grande, pero me daba igual. Era tuya, olía a ti. Yo tenía frío y tú me abrazabas, me gustaba estar contigo. Yo te quería. Te había echado de menos todo ese tiempo, y por fin te tenía aquí, a mi lado. Parecía mentira. ¿Sabes lo que había esperado ese momento? Y era perfecto. Estaba contigo, ¿que más se puede pedir?
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