Estás rara. No quieres saber nada de nadie. ¿Qué te pasa? Has cambiado. Recuerdo esa niña risueña que se pasaba el día riendo. Ya no quieres estar con nosotros, cuando sales vas con otras personas y, si te hablamos, nunca contestas. Te saludamos por la calle y tú miras hacia abajo, como si no lo hubieras oído. ¿Por qué? ¿Por qué has tenido que cambiar? Todo era genial. Hasta que le conociste. Sólo querías estar con él, nunca estabas con nosotros. Y mírate ahora, él se ha ido y tú has cambiado. Ya no tienes ese brillo que solía aparecer en tus ojos, ya no ríes, ya no estás con nosotros, ya no nos diriges la palabra. ¿Por qué cada vez te distancias más? Todos te queríamos, chica. Pero cada día estás más rara, más fría. Has perdido a una gran familia, cariño. Vete con esas personas que según tú "te caen mejor, son más simpáticos". Pero créeme, ninguna de esas personas te va a querer más de lo que te queríamos nosotros. Y así te fuiste, sin decir adiós...
No hay comentarios:
Publicar un comentario